Batalla Fructosa vs Glucosa, ¿por qué una sí y la otra no?

Batalla Fructosa vs Glucosa, ¿por qué una sí y la otra no?

Fructosa, glucosa, galactosa, lactosa... todos azúcares pero todos tan distintos. Pero, ¿todos nos afectan igual al organismo? Si soy intolerante a la fructosa... ¿también lo seré a la lactosa o a otros azúcares simples como la glucosa?

Estos términos pueden generar bastante confusión y más de un malentendido entre personas que padecen de alguna intolerancia alimentaria. Por eso, en smartfooding.com queremos arrojarte un poco de luz sobre este tema para que seas un experto en la materia. 

    

Fructosa y la glucosa, tan iguales, tan distintas

La fructosa es un azúcar simple y podríamos decir que a nivel químico es el reflejo de la glucosa, siendo solo un cambio en la estructura molecular lo que la diferencia de su "hermana" glucosa.   

Los azúcares se metabolizan en un proceso llamado la glucólisis y es en este proceso los azúcares se transforman en energía para nuestro cuerpo. Por lo que hace a la fructosa, es la hermana lenta ya que su metabolización es hasta un 40% más lenta que el de la glucosa. 

  

Si soy intolerante a la fructosa, ¿puedo tomar azúcar?

Según la guía "Tratamiento nutricional de los errores innatos de metabolsimo", los azúcares y edulcorantes que se pueden tomar son la glucosa, polímeros de glucosa, jarabes de glucosa, tabletas de glucosa, dextrosa, otros azúcares presentes en alimentos como la leche como es el caso de la lactosa, pero también el almidón, maltosa, maltodextrinas y extracto de malta

Por lo que hace a los edulcorantes están permitidos la sacarina, el aspartamo y el ciclamato

Aún así, muchos profesionales no se ponen de acuerdo y no hay unas guías consenso de qué alimentos están permitidos y que otros no lo están, o bien están permitidos en poca cantidad. Además, la intolerancia a la fructosa tiene varios grados y quizás personas que no puedan tomar cosas muy dulces, a otras no les afecta tanto o no tienen simptomatología. 

   

Intolerancia Hereditaria a la Fructosa

Cuando hay una intolerancia hereditaria a la fructosa es una condición sujeta a una enzima, la llamada Aldolasa B, esta enzima es el componente clave para degradar la fructosa en el hígado, intestino o riñones. El término hereditario, corresponde a que hay una base genética detrás, por lo tanto si un padre o madre es intolerante hereditario a la fructosa o simplemente, es portador del gen, significa que el hijo o bien puede desarrollar una intolerancia a la fructosa, o bien ser portador y transmitirlo a las futuras generaciones. 

Esta enfermedad es categorizada como "rara" debido a que hay muy poco porcentaje de la población que la sufre, aún así, los afectados por la intolerancia hereditaria a la fructosa deben de eliminar toda fuente de fructosa, sacarosa y sorbitol.

  

Si soy diabético, ¿puedo tomar fructosa? 

Durante mucho tiempo, se ha escuchado de que para diabéticos, la fructosa era un azúcar más recomendado debido a que a la hora de metabolizarlo no implica la secretación de insulina. 

Pero los últimos estudios han demostrado que la fructosa que se encuentra "fuera de su hábitat natural" por así decirlo, tiene el mismo efecto nocivo que la glucosa, predisponiendo a enfermedades como la dislipemia, una alteración en el colesterol malo y los triglicéridos del cuerpo, así como puede ocasionar una resistencia a la insulina.  

Es el ejemplo de muchas bebidas azucaradas endulzadas con fructosa, o bien, bollería industrial con jarabes, hecho muy popular en la indústria alimentaria. No es el caso de la fructosa que se encuentra en las frutas y verduras, si la fructosa está en su hábitat y se toma conforme a las raciones de carbohidratos permitidas de una dieta apta para diabéticos, no hay que temerle. 

   

Y si no tengo ninguna intolerancia, ¿qué es mejor? 

La glucosa siempre ha sido un azúcar que siempre se ha intentado evitar por su gran aporte de energía y porque siempre es lo primero que se quita en un paciente diabético, en cambio la fruta siempre ha tenido más buena prensa, ya que se asocia a las frutas. 

Además, la fructosa tiene un poder endulzante mayor, por lo tanto, requiere de menos cantidad para endulzar los platos. Aún así, tiene el mismo poder calórico que la glucosa o sacarosa típica de mesa. 

Por otro lado, tomar frutas que tienen fructosa, no es lo mismo que tomarlo en bebidas azucaradas endulzadas con fructosa como hemos comentado anteriormente. En las frutas enteras, que no en zumos, la fructosa viene acompañada de la fibra, agua, vitaminas y minerales. Por lo que hace a la fibra, evita que este azúcar entre tan rápidamente en el cuerpo.

Por lo tanto, ninguno de los dos es mejor que otro, aunque si tomamos la fructosa en la fruta entera o verduras, esta es la clara vencedora de la batalla. 

       

Mireia Bosch Pujadas Dietista-nutricionista

  

Post realizado por Mireia Bosch Pujadas                           

Mireia es Dietista-Nutricionista por la Universidad Ramon Llull con bagaje científico en Biotecnología. Es además una apasionada del ecosistema innovador y emprendedor de la ciudad de Barcelona.

¿Sus aficiones? cocinar recetas saludables, tocar el piano y dar largos paseos en buena compañía.

  

Publicado el 26/04/2018 por Mireia Bosch Pujadas Noticias nutrición 0 2749

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