¿Sabes qué pueden hacer las bacterias por ti?

¿Sabes qué pueden hacer las bacterias por ti?

Imaginad nuestro intestino como un bosque frondoso compuesto por árboles. Esos árboles son las bacterias buenas que conviven con nosotros desde antes de nuestra llegada a la Tierra. Cuanta más diversidad de árboles haya, más sano estará el bosque. Y para alimentarse, los árboles necesitan buenos abonos naturales, que equivalen a la fibra de los alimentos.

La microbiota intestinal (antiguamente llamada flora o microflora) es el conjunto de microorganismos buenos presentes en el intestino. Esos pequeños inquilinos nos ayudan a una correcta digestión, nos protegen las defensas e incluso pueden afectar al crecimiento, al desarrollo del cáncer y las enfermedades cardiovasculares y hasta el comportamiento. A nuestros microbios les encanta trabajar en equipo para lograr un ecosistema intestinal lo más saludable posible.

Para que la microbiota del aparato digestivo se desarrolle bien, es necesario aportar bacterias sanas (o probióticos, que pueden encontrarse en alimentos como el yogur, o en complementos alimenticios como cápsulas, sobres y comprimidos) y alimentarlas con buenos alimentos (o prebióticos, los abonos naturales). La alimentación, los probióticos y los prebióticos son las principales herramientas que tenemos para cuidar de la microbiota intestinal.

Los beneficios que nos puedan aportar los probióticos dependerán de diferentes factores que varían en función del producto (tipo de microorganismo, forma de administración -ya sea a través de un alimento o de un suplemento-, dosis y duración del tratamiento) y de la persona que los tome (edad, etapa del ciclo vital -por ejemplo, gestación o lactancia-, estado nutricional e indicación concreta para la que se administra el probiótico).

Un mismo probiótico no sirve para todo. Las aplicaciones de los probióticos que están más respaldadas por estudios científicos son éstas (si tienes curiosidad, puedes leer aquí y aquí):

  • Prevención y tratamiento de diarreas.
  • Reducción de los efectos secundarios causados por el tratamiento antibiótico contra Helicobacter pylori.
  • Prevención de eczema en niños.
  • Refuerzo de las defensas.
  • Tratamiento de la colitis ulcerosa.
  • Alivio del malestar digestivo.
  • Mejora de la intolerancia de la lactosa.
  • Reducción del riesgo de enterocolitis necrotizante en prematuros, una enfermedad intestinal grave de los bebés prematuros.


En conclusión, los probióticos/prebióticos juegan un papel importante en las enfermedades en las que se altera el equilibrio de la microbiota produciendo un beneficio para la salud. No todos los preparados etiquetados como probióticos son eficaces, así que antes de comprar uno asegúrate que las bacterias están en la dosis adecuada y que la eficacia de los probióticos se ha comprobado sobre todo en los trastornos digestivos. Para otras indicaciones, mejor consulta a profesional de la salud de cabecera.

 

Recuerda que cuanta más diversidad de árboles y más frondoso esté un bosque, más sano estará. Tu intestino funciona igual, mímalo con una buena alimentación que contenga probióticos. 

Andreu Prados


Post realizado por Andreu Prados

Andreu Prados es farmacéutico y dietista-nutricionista especializado en comunicación científico-médica y corporativa del sector salud. Ayuda a empresas e instituciones del sector de la salud y la investigación biomédica a diferenciarse de la competencia y conseguir más clientes mediante la redacción de textos personalizados y la consultoría en planes estratégicos de comunicación, redes sociales y blogs. Compagina la actividad de consultoría con la docencia como profesor de másteres y formación continua en la Universidad de Barcelona, la Universidad Ramón Llull y la Universidad Isabel I. Le encontrarás en su página web, en Twitter y en Linkedin.
Publicado el 17/07/2017 por Andreu Prados Noticias 0 565

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