¿Qué es la intolerancia a la fructosa? Dieta y alimentos sin fructosa

¿Qué es la intolerancia a la fructosa? Dieta y alimentos sin fructosa

La intolerancia a la fructosa es una de las intolerancias menos comunes y de las más desconocidas por el público. Te explicamos en qué consiste, qué es la fructosa y cuál es la dieta sin fructosa.

La intolerancia a la fructosa es una de las intolerancias menos comunes y de las más desconocidas por el público, sin embargo, cada vez se diagnostican en España más casos de intolerancias o alergias a ciertos tipos de alimento, entre ellos, la fructosa.

Estas intolerancias o alergias causas efectos adversos en nuestro organismo y, si no se tratan adecuadamente, pueden ir más allá de simples molestias gastrointestinales y afectar diversos órganos. Por eso es muy importante que si padecemos intolerancia a la fructosa podamos identificarla y acudir a un especialista para que nos diagnostique correctamente. 

Hoy te explicaremos en qué consiste exactamente la intolerancia a la fructosa y cuáles son sus tipos, qué es la fructosa, qué síntomas tiene y cuáles son los mejores alimentos sin fructosa en el caso de que nos veamos afectados por dicha intolerancia.

       

¿Qué es la fructosa?

La fructosa es un tipo de azúcar que podemos encontrar en la fruta, verduras y miel. También se encuentra presente en la sacarosa (azúcar común de mesa) ya que ésta está formada por una molécula de glucosa y otra de fructosa que luego se separan al ser digeridas.

La fructosa también está relacionada con el edulcorante sorbitol ya que cuando nuestro organismo lo metaboliza puede generar fructosa. 

    

¿Qué es la intolerancia a la fructosa?

Aquí debemos distinguir dos casos diferentes: la intolerancia hereditaria a la fructosa, o IHF, y la malabsorción de la fructosa.

    

¿Qué es la intolerancia hereditaria?

Este tipo de intolerancia a la fructosa se relaciona a un tipo de error genético heredado que impide que el organismo metabolice correctamente la fructosa y se da aproximadamente en un 0,005% de la población.

Las personas con este tipo de intolerancia a la fructosa carecen de la enzima encargada de metabolizar la fructosa por lo que la fructosa, al degradarse durante la digestión, genera un producto tóxico para el cuerpo que puede producir náuseas, deshidratación, vómito, disfunción hepática, ictericia (aumento de la bilirrubina) o hipoglucemia.

   

¿Qué es la malabsorción?

La malabsorción de la fructosa es un trastorno más común que la intolerancia y puede afectar a un 30% de la población. En este caso, la fructosa no puede ser absorbida total o parcialmente en el intestino, provocando molestias gastrointestinales como dolores, gases, náuseas o diarrea. Su gravedad depende el nivel de fructosa que el organismo puede llegar a absorber. 

   

¿Qué dieta sin fructosa se debe seguir? 

Lo mejor en caso de padecer intolerancia hereditaria a la fructosa o malabsorción de la fructosa es seguir una dieta sin fructosa, sin sacarosa y sin sorbitol (al menos consumir menos de 1-3gr. al día) para llevar una vida completamente saludable y no desarrollar problemas de salud. En cuanto a la malabsorción de la fructosa, el tipo de dieta (posibilidad de ingerir más o menos fructosa) variaría en función del grado de malabsorción que se presente. 

Hay que tener en cuenta que la fructosa se puede encontrar de forma natural en la miel, en gran parte de las frutas (sobre todo en cerezas, manzanas, peras, uvas, fresas, kiwis, plátanos) y verduras (apio, brócoli, cebolla, repollo, zanahoria, espárrago, tomate). 

Algunos productos con edulcorantes (dietéticos o para diabéticos) también pueden llevar fructosa; y no nos olvidemos de la sacarosa (azúcar blanco, moreno, integral...) presente en infinidad de productos procesados, desde salsas de tomate hasta cereales y galletas. 

    

Alimentos sin fructosa

Como sustituto al dulce, se puede tomar glucosa, maltosa, aspartamo o sacarina.

Los vegetales que pueden consumirse son aguacate, pipas de calabaza o girasol, aceitunas, zumo de limón o lima, acelga, espinacas, champiñones, endivias o escarola.

Carnes, pescados y huevos frescos.

Productos lácteos sin fruta ni sacarosa.

Harinas (de trigo, avena, maíz, centeno). Arroz, Pan y pasta blancos. 

Agua, infusiones, cacao y café. 

Además de estos productos, puedes encontrar numerosos alimentos sin fructosa y sin sorbitol especialmente hechos para intolerantes a la fructosa y productos para bebés sin fructosa ni sorbitol. Es recomendable también tomar suplementos de Vitamina C ya que este tipo de dieta suele ser baja en este nutriente.

Finalmente, lo que recomendamos encarecidamente si pensáis que sufrís intolerancia o malabsorción de la fructosa es acudir a un especialista para que os diagnostique correctamente y os planifique la dieta más adecuada a vuestra situación.

       

      

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Elena Vicente - Dietista-nutricionista en Smartfooding

 Post realizado por Pablo Gil

Aún por hacerse, pero con muchas ganas de aprender. Filólogo amante de la comunicación, las lenguas, las nuevas tecnologías y el buen comer. Tras dar botes por el extranjero, vuelvo con muchas cosas que contar.

Decidí dejar los alimentos ultraprocesados y pasarme a los productos naturales, que para algo soy manchego.

Publicado el 30/07/2019 por Pablo Gil Entrevistas y consejos... 0 56

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