Historias sobre una intolerancia a la fructosa y al sorbitol

Historias sobre una intolerancia a la fructosa y al sorbitol

Durante muchos años, e incluso en la actualidad, la intolerancia a la fructosa y al sorbitol ha sido poco diagnosticada.

Por ese motivo, es difícil asociar que los síntomas de irritabilidad, cefaleas, distensión abdominal, descomposición y malestar general son todos parte de la misma afección: la intolerancia a la fructosa y al sorbitol.

Me llamo Isabel Masó Aguado, tengo 55 años y trabajo como Orientadora Escolar y Psicóloga del Departament d’Ensenyament de la Generalitat de Catalunya. Mis aficiones principales son la música y el senderismo. Con el diagnóstico de intolerancia a la fructosa y al sorbitol mi vida fue encajando como “un tetris”.

 

1. ¿Cómo te sentías y te encontrabas antes de saber que tenías intolerancia a la fructosa y al sorbitol?

De niña me decían que lo que quería era más atención porque no me solía encontrar bien y me quejaba a menudo. Mi madre me escuchaba y me llevaba al médico pero nunca supieron identificar qué me pasaba.

De adolescente, los síntomas aparecían menos porque comía poca fruta pero me pasaba que el alcohol, como por ejemplo el cava, me subía muy rápido y me sentaba muy mal.

De mayor los síntomas empeoraron y empecé a sufrir migrañas horribles. Me hicieron muchísimas pruebas y vi que había alimentos que no me sentaban bien. Reducí los productos elaborados drásticamente, dejé de comer guisados e hice cursos de relajación y con eso me sentí bastante mejor.

Más adelante decidí que tenía que cuidarme más, y empecé a comer integral, más verdura y más fruta, pero en lugar de sentirme mejor, cada vez estaba más hinchada y dormía peor. Pensaba que quizás me estaba deprimiendo y, cuando llegó el momento, también lo relacioné con la menopausia.

También pensé en hacer ejercicio, pero por la tarde me era imposible y cuando lo hacía en ayunas por la mañana, volvía más hinchada y agotada. Para evitar ese agotamiento decidí llevar algo de fruta, pero una manzana acababa conmigo.

Acabé dejando el coro en el que estaba y el trabajo de profesora porque no tenía energía para aguantar el ritmo. Ahora soy orientadora y también estoy muy a gusto, pero añoro la energía de los chicos en clase, en los proyectos, etc.

 

2. ¿Para encontrarte mejor, qué hacías antes del diagnóstico? ¿Funcionaba?

“Mejorar” mi dieta, hacer deporte, hacer relajación, estudiar mucho más… ser una persona activa y demostrarme que “no era una enclenque” ni una antisocial, ya que odiaba las cenas con los amigos porque me sentaban mal.

La relajación me ayudó, pero vi que era mejor hacer las actividades en ayunas. Sólo me ayudaba dormir por agotamiento y si había comido mucho, levantarme para sacarlo todo. El resto sólo empeoraba mi situación cada vez más.

  

3. ¿Cuánto tiempo tardaron en diagnosticarte la intolerancia a la fructosa y al sorbitol?

¡Tardaron 55 años! Y todo gracias a que cambié de doctora y se empeñó en saber por qué estaba tan hinchada.

 

4. ¿En la familia hay alguien más con intolerancias alimentarias?

Después de saber lo que me pasaba, entendí rápidamente que mi madre también lo padecía.

Ella tiene 79 años y me costó dos meses convencerla para que se hiciera las pruebas. Cuando salieron positivas se enfadó muchísimo pero ahora empieza a cuidarse y está mejor.

 

5. ¿Cómo fue el diagnóstico y los primeros días posteriores?

Una vez me hicieron la prueba, pedí si podía ir a mover el coche fuera del recinto y me dijeron que volviera pronto. Poco después apareció de golpe una intensa migraña, se me durmieron las manos y apareció un intenso sudor frío. Para cuando logré volver al hospital, tenía arcadas y descomposición y la fatiga me duró mucho rato.

En ese momento estuve muy contenta de identificar que todo venía del mismo problema pero el cansancio me duró una semana. Poco a poco, me entró mucha rabia y tuve la sensación de que toda la vida había estado remando contra-corriente. Lloré porque me dio pena la Isabel luchadora de tanto tiempo. Cuando pienso en ello todavía me emociono.

 

6. ¿Cambiando tu dieta, qué mejoras has notado?

¡Ahora soy persona! Sé cómo puedo sentirme bien y estoy muy satisfecha con ello.

Si tengo una semana dura sé que siendo muy estricta con la dieta los optimizaré mi rendimiento en los días posteriores, puedo disfrutar de los restaurantes y me siento con fuerzas para empezar clases de inglés otra vez. No padecer los cambios frecuentes de humor también se agradece. 

¡Ha sido un placer compartir mi vivencia con ustedes! 

Mireia Bosch Pujadas - Dietista-Nutricionista en Smartfooding

 

  Entrevista realizada por Mireia Bosch

Mireia es Dietista-Nutricionista por la Universidad Ramon Llull con bagaje científico en Biotecnología. Es además una apasionada del ecosistema innovador y emprendedor de la ciudad de Barcelona.

¿Sus aficiones? cocinar recetas saludables, tocar el piano y dar largos paseos en buena compañía.  

 

Publicado el 06/10/2017 por Mireia Bosch Entrevistas y consejos... 2 6349

2 Comentarios

  • Equipo Smartfooding

    Equipo Smartfooding 23/10/2018 Responder

    Hola Manoli,

    Para la medicación, tendría que consultarlo con su médico. Existen medicamentos específicos para la intolerancia pero depende del tipo y de otros factores.

    Cuando tenga que hacer una salida de varios días, lo más importante es enseñarle a tu hija como debe ser su alimentación, con qué debe vigilar, etc... También es esencial que hables con el responsable de la escuela para que sean cosncientes y para que lo notifiquen en cocina. Ayudará mucho si hay un nutricionista en la escuela/esplai o en la cocina.

    Puedes obtener más información sobre la intolerancia a la fructosa y cómo tratarla en este post: https://www.smartfooding.com/blog/67_intolerancia-a-la-fructosa-y-sorbitol-y-ahora-que.html

    Espero haberte ayudado!

    Gracias.
  • Manoli

    Manoli 03/10/2018 Responder

    Buenas tardes! Tengo una hija de 11 años a quien le acaban de diagnosticar intolerancia a la fructosa. La verdad es q ella lo está pasando fatal, pero quienes estamos a su lado también por verla sufrir tantísimo. Tengo varias preguntas. Una de ellas es si hay algún tipo d medicamento que la puedan ayudar,( q no sea Ibuprofeno,ya q no le hace nada...) Si pudiese ser algo natural, mejor que mejor.
    Luego tengo muchas dudas a la hora,de cuando tenga que hacer alguna salida d varios días,( escuela,esplai,etc..)
    No sé si será buena idea dejarla ir sin que esté al lado alguien de la familia, para poder controlarla. En fin,soy una madre desesperada, que necesita consejo y asesoramiento de cómo llevar este tipo de transtorno. Más que nada,por ver a mi hija más aliviada. Muchísimas gracias por adelantado.

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