Tus conservas de verduras caseras

Tus conservas de verduras caseras

Hoy te llevamos a la cocina de nuestras abuelas para (re) descubrir un maravilloso método de conservación.

En realidad, se trata de dos métodos que tendrán sabores completamente diferentes, pero que sin embargo, se basan en el mismo proceso: La fermentación.

La primera técnica consiste en sumergir las verduras en una mezcla de agua con sal (salmuera). La deshidratación de las verduras se produce gracias a la presión osmótica: el agua de las verduras es "atraída" por el exceso de sal en la salmuera. Esto permite que las bacterias presentes de forma natural en los vegetales realicen la fermentación láctica y así evitar la proliferación de patógenos.

Ojo, aunque sea lactofermentación, esta receta no contiene leche ni lactosa. Es el ácido láctico el que se produce, ¡No lo confundas!

La segunda técnica también se basa en el principio de fermentación, pero esta vez, en la fermentación acética con vinagre. El vinagre digiere el azúcar (presente de forma natural y el azúcar añadido a la mezcla) evitando así la proliferación de patógenos. ¡El resultado: unas deliciosas verduras agridulces!

¡Y así se conservan tus verduras! ¡Magia! Y eso no es todo. Estos dos procesos de fermentación no solo te permiten comer tus verduras después de la temporada, sino también enriquecer tus recetas con nutrientes. La fermentación produce muchos compuestos protectores como las vitaminas B2, B9, B12, K, B1, flavonoides, fenoles y esteroles. Esto también permite hacer que las fibras de las verduras sean más digeribles, en particular para las hortalizas de raíz (zanahoria, nabo, chirivía, rábano...) y tubérculos (alcachofa, mandioca, batata...).

Entonces, ¿Convencid@? ¿Estás list@ para empezar? Descubre dos recetas:

  • sin gluten
  • vegano
  • sin leche y sin lactosa

Pickles de zanahoria y jengibre

Ingredientes

  • 1 bote de 50 cl
  • 2 zanahorias medianas
  • 1 cucharadita de jengibre fresco molido
  • 12 cl de vinagre de sidra
  • 1 cucharadita de alcaravea
  • 2 cucharaditas de sal
  • 2 cucharaditas de azúcar

Preparación

  1. Esteriliza el bote en una cacerola con agua hirviendo.
  2. Pela las zanahorias y córtalas en palitos. Cuanto más finas, más rápida será la fermentación. Colócalas en el bote.
  3. En una cacerola, mezcla el vinagre, el jengibre fresco y el azúcar en 25 cl de agua. Lleva la mezcla a ebullición.
  4. Vierte la mezcla sobre las zanahorias y cierre el bote. Deja enfriar a temperatura ambiente y asegúrate de que el frasco esté bien cerrado.
  5. Espera al menos 1 semana a temperatura ambiente antes de consumir. Este encurtido se puede almacenar hasta dos meses a temperatura ambiente, protegido de la luz. Después de abrir, consumir en un plazo de dos semanas y conservar en el frigorífico.

Verduras lactofermentadas

Ingredientes

  • Botes de 50 cl o 1L
  • 500g de col lombarda, lavada y finamente picada
  • 400g de remolacha cruda, pelada, lavada y picada finamente
  • 1 cucharada de comino
  • 1 cucharada de semillas de mostaza (opcional)
  • 1 cucharadita de granos de pimienta negra
  • 20g de sal
  • 1 litro de agua

Preparación

  1. Esteriliza los botes en agua hirviendo en una cacerola.
  2. Hierve 1 litro de agua. Dejar enfriar antes de añadir los 20g de sal.
  3. Lava, pela y pica finamente las verduras.
  4. En una ensaladera, mezcla las verduras con las especias. Puedes dar rienda suelta a tus deseos añadiendo las especias y aromáticos que desees.
  5. Vierte las verduras en los botes. Después, agrega el agua con sal hasta 2 cm del borde. Inclina el frasco para eliminar las burbujas de aire que puedan haber quedado atrapadas.
  6. Cierra los botes sin apretar y déjalo en la oscuridad y a temperatura ambiente (más de 20°C) dos o tres días.
  7. Sella bien los botes y guárdalos en un lugar fresco (<20 ° C) y siempre en la oscuridad.
  8. Deja reposar los botes durante al menos 3 o 4 semanas antes de disfrutar de sus verduras.

Un pequeño consejo: coloca los botes en el frigorífico unas horas antes de abrirlos para evitar que el contenido "explote" al abrirlos. Para aprovechar al máximo sus beneficios nutricionales, evita calentar las verduras y usa el líquido de los botes en tus aderezos para ensaladas.

Camille de Smartfooding

Camille de Smartfooding

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